Verano 2012Me hago cargo de que hay muchas personas que se encuentran en períodos prolongados de desempleo y que llevan muchos meses y años buscando trabajo que han tirado hace tiempo la toalla. Dicho de otra manera, hace tiempo que han dejado de buscar trabajo. Es muy fácil decir que se debe estar activo y no decaer en el desanimo cuando esta situación no nos afecta a nosotros. Sin embargo, desde la experiencia de los que hemos estado alguna vez sin trabajo, el tirar la toalla nos hunde más en el pozo.

Está claro que conforme van pasando los días, semana, meses y años sin que nos surja ningún trabajo, ni nadie nos llame para ofrecernoslo, ni siquiera ser citados para una entrevista, ni para realizar ningún curso, el futuro va tiñéndose de negro. Habremos sufrido numerosas negativas y rechazos; habremos llegado hasta el último estadio de ese proceso y no ser el elegido, estar pendientes de un proyecto interesante que en el último momento no sale, quedarnos a las puertas de ser seleccionados para un curso, etc. Quizás la bonanza que vivimos antes de la crisis nos ha malacostumbrado a un éxito fácil, saberlo valorar.

Tenemos que estar preparados para asumir y digerir las negativas en nuestro proceso de búsqueda de empleo. Esto no significa que no seamos competentes o buenos sino que existen muchos profesionales adecuados para el mismo puesto. Nuestra labor es prepararnos, formarnos y tener un perfil adecuado para los puestos de trabajo a los que queremos optar.

Debemos ser eficaces a la hora de mejorar nuestras posibilidades de empleabilidad. Esto supone saber qué necesita nuestro perfil para ser atractivos en el ámbito profesional para las empresas que precisan personas de nuestro perfil. No podemos pretender que el mercado y las empresas se adapten a nuestro perfil estático. Las necesidades van cambiando y esto supone que nosotros, como profesionales, sigamos aprendiendo y reciclándonos para no quedarnos descolgados del mercado laboral. Muchas personas se obcecan en no cambiar y se niegan en rotundo a aprender cosas nuevas o a ejecutar las cosas de otra forma. Los tiempos cambian y las necesidades también.

Las personas que se han quedado sin trabajo si ven que las herramientas y la forma de buscar trabajo no son efectivas deben buscarse alternativas. Si llevamos muchos meses sin que ninguna de las acciones reciba una respuesta, ni afirmativa ni negativa, quizás pueda ser que nuestro planteamiento no sea el adecuado. Antes de ponerse uno a buscar trabajo debe analizar cuáles son las herramientas más adecuadas para hacerlo. Es decir, debemos aprender el proceso de nuevo. Los medios tradicionales siguen estando ahí pero con variantes y no podemos hacer la vista gorda ante los nuevos medios existentes en el proceso de búsqueda de empleo. Un cambio que nos suponga inversión y esfuerzo suele incurrir en búsqueda de excusas, del tipo “soy demasiado mayor” “ya he intentado todo” “No estoy dispuesto a aprender eso” “Yo no soy bueno para estudiar” y podría seguir. ¿Realmente nos ayudan las excusas?

La cuestión es que si partimos de esa negatividad no haremos nada. Los límites nos los marcamos en la gran mayoría de las ocasiones nosotros mismos. Nunca es tarde para nada. Eso sí, está claro que aprender algo nuevo o cambiar hábitos no será tarea fácil y deberemos estar muy concienciados. Nadie ha nacido aprendido. Las personas siempre tendemos a compararnos cuando comenzamos algo nuevo con las personas que son los mejores en esa área o materia. Ellos, algún día, también comenzaron, se les cerraron muchas puertas, invirtieron muchas horas, practicaron mucho y jamás se rindieron. Está claro que se les paso en más de una ocasión tirar la toalla, sin embargo, al día siguiente lo estaban intentando con más fuerza que nunca. Cuando estamos comenzando debemos asumir de donde partimos y compararnos con las personas que parten con el mismo nivel de conocimiento. Para llegar a ser buenos en algo requiere dedicación, practica y tiempo. Eso no quita tener un objetivo claro, pero todo objetivo tiene su proceso de desarrollo.

Está claro que cuando van pasando los días es muy fácil decir que debéis tener ánimo para seguir buscando trabajo. Tenéis que buscar el equilibrio, es decir, un estado de ánimo que os permita seguir adelante. La inacción nunca es mejor que la acción. Si se os pasa tirar la toalla y quedaros esperando en casa a que las cosas mejoren o que os vayan a buscar a casa debéis ser fuertes y luchar contra ello. Muchas veces somos demasiado benevolentes con nosotros mismos. Debemos ser objetivos en analizar si hemos realizado todo lo que esa en nuestra mano. Tenemos que evaluar de forma periódica nuestro proceso de búsqueda de empleo. Puedes comenzar por las siguientes preguntas: ¿Estáis adecuando vuestro perfil a las necesidades actuales? ¿Estáis aprendiendo nuevas herramientas y materias de interés para vuestro sector? ¿Qué herramientas usáis para buscar trabajo? ¿Cuáles son los pasos que seguís en esas herramientas? ¿Comparais los resultados obtenidos por vosotros y por otras personas de vuestro entorno? ¿Cuánto tiempo dedicáis a buscar trabajo?

Si siempre hacemos lo mismo, los resultados obtenidos serán los mismos en nuestro proceso de búsqueda de trabajo. La búsqueda de empleo debe ser global. Es decir, diversificar al máximo, utilizando todas las herramientas y opciones disponibles. Muchas veces, algunas personas se escudan en que la búsqueda de empleo supone un coste, sin embargo, existen muchos eventos, materiales, charlas, herramientas gratuitas que pueden ayudarnos mucho en nuestro proceso de búsqueda de empleo.

Siempre existen cosas que mejorar, nuevas puertas a las que llamar, nuevas formas de hacer llegar nuestro perfil, personas interesantes a las que conocer y cosas nuevas que aprender. No os dejéis llevar por el desanimo. Tenéis que echarle más imaginación que nunca y buscar más trabajo que empleo. Esto significa tener los ojos más abiertos para detectar dónde se pueden necesitar personas con vuestros conocimientos y competencias. A veces tenemos que hacer ver a otros la necesidad de determinados perfiles profesionales.

¿Qué más podéis hacer en vuestro proceso de búsqueda de empleo?