El otro día, leía en Twitter que un headhunter había llamado a una persona directamente a su puesto de trabajo para ponerse en contacto con él y, claro, le he estado dando vueltas a este tema y paso a dejar mis reflexiones. Para empezar os lanzo esta pregunta ¿Os parece adecuada esta estrategia? La Llamada, obviamente, no es tan directa como el título, pero no dista de la realidad.

Un cazatalentos es una persona que busca nuevo talento para alguno de sus clientes y que lo hace, fundamentalmente, a través de recomendaciones de otros  que les dan referencias de terceros, profesionales con buena trayectoria. O simplemente, los encuentran ellos investigando en la red diferentes perfiles profesionales. Esto hace que cuando un headhunter entra en contacto con el talento nuevo que pretende tentar, no sabe en absoluto si esta persona está interesada en escuchar ofertas de trabajo; sin embargo, estos profesionales lo intentan porque quieren dar lo mejor a sus clientes. Por otro lado, quieren tener la mejor cartera de profesionales en múltiples disciplinas para ofrecer cuando sea necesario.

Pienso que una de las características que debe primar en los cazatalentos es la discreción a la hora de ponerse en contacto con los profesionales a los que llaman para ver si les puede interesar determinada oferta y para conocerlos con detenimiento. El llamarles a su puesto de trabajo puede ser arriesgado porque, para empezar, estos profesionales no se esperan la llamada y se quedan cortados al decirles el otro interlocutor para qué les llama. Los cazatalentos deben ponerse en el lugar de la otra persona para comprender como se pueden sentir. Para empezar, un headhunter debe preguntarse ¿es buena idea llamarle a su puesto de trabajo? Personalmente creo que no, porque no sabe que situación tiene esa persona en su empresa, si comparte despacho, como reaccionará esa persona y desconoce la discreción del entorno laboral de esa persona (siempre se dice que hasta las paredes oyen).

Es cierto, que si nos ponemos en la situación del cazatalentos, lo más fácil es llamarle al trabajo. No obstante, éste debería intentar investigar y encontrar varias formas de ponerse en contacto con él y seleccionar aquella que sea menos brusca. Si no es posible, deben de investigar en la red para encontrar una dirección de email o entrar en contacto con ellos  a través de las redes profesionales o sociales vía mensajes individuales y así hacer un comienzo más discreto.

El Cazatalentos, normalmente, se pondrá en contacto con él pero dejará para otro rato el poder hablar más detenidamente, para profundizar en su perfil y ver si encaja para el puesto que llevan en mente. Esto ya, debe ser fuera del trabajo, para que se pueda hablar con más comodidad y tranquilidad.

¿Qué pasaría si un posible candidato recibe la llamada de un headhunter, se presenta, le dice el motivo de la llamada y el candidato responde que no puede hablar y que mejor le llame a otro número de teléfono por la tarde? Puede generar una situación controvertida porque quizás le están escuchando otras personas de la oficina y, aunque no pregunten, comiencen a sacar sus propias conclusiones y pueda afectar su continuidad en la empresa.

Los cazatalentos jamás revelan las fuentes que les han recomendado a un candidato por profesionalidad y discreción; deben hacer lo mismo con las personas con las que tratan porque, al fin y al cabo, son talento potencial para ellos para ahora o para un futuro y el resultado obtenido, dependerá de cómo sean tratados.

Por supuesto, la gran mayoría de cazatalentos son grandes profesionales que no hacen este tipo de actuaciones o antes de hacerles ponen encima los posibles riesgos y los analizan. Sin embargo, en esta vida existe de todo.

Además, muchas personas dicen “a mi jamás me llamará un cazatalentos” pero ese día, llega; cada vez está más en auge la búsqueda de talento porque, aunque parezca mentira, el talento de calidad escasea. No es lo mismo cantidad que calidad. Pienso que una de las profesiones del futuro es la de buscador de competencias específicas muy especializadas que poder ofrecer para situaciones puntuales y no para trabajos permanentes. Y para esto, la red es un gran filón del que debemos saber sacar partido.

¿Qué opináis de l0s cazatalentos?