Cuando uno finaliza sus estudios universitarios, tiene muchas ideas en la cabeza, respecto a los planes a los que quiere dedicarle tiempo suficiente, de cara a poder abrirse hueco en la vorágine del mundo profesional actual.

Todos en un momento dado, nos hemos puesto a realizar cursos de todo tipo, sin parar a plantearnos, si nos va a servir para algo o si realmente nos interesa.

Puedo asegurar que si que sirve, para darte cuenta de que áreas o salidas profesionales descartas para tu futuro. Yo recuerdo que cuando finalice la licenciatura, tenía mucha salida profesional el mundo de la logística, y realice un curso sobre esta materia, y puedo asegurar que después de finalizarlo, comprobe que la logística no era para mí, sin desmerecer para nada esta salida profesional.

Esto hay que intentar que ocurra lo menos posible, ya que todo lo que realicemos tiene que tener un fin a corto/medio plazo. Ya que todo lo que realicemos nos tiene que aportar algo a nosotros mismos como seres humanos encaminados a convertirnos en grandes profesionales.

Un gran error de muchas personas, es cursar un master o postgrado de cualquier rama, por el equivocado convencimiento, de que les va dar un trabajo al finalizar el mismo. Y este no puede ser el único motivo, que nos impulse a realizar este tipo de formación complementaria tan necesaria y gratificante.

La principal razón tiene que ser, porque nos interese profundizar mas en alguna materia especifica (recursos humanos, marketing, comercio exterior, etc.) de cara a adquirir una valiosa formación en ese área, por que el saber no ocupa lugar. Posteriormente si nos ayuda a encontrar empleo, pues perfecto.

Otro consejo, es que hay que realizar cosas que estén relacionadas, es decir, que si uno quiere desarrollar su carrera profesional, en el área de la prevención de riesgos laborales, realice cosas relacionadas o afines a eso. Por que como entremos en el círculo vicioso de querer abarcar experiencia en todo tipo de campos, vamos a saber de todo y de nada.

Esto además a nivel profesional da mala imagen, por que demuestra que no tenemos claro cuales son nuestras aspiraciones profesionales, aunque igual no sea así, pero tenemos que evitar cerrarnos puertas nosotros mismos, por falsas apreciaciones, de las personas que nos pueden proporcionar un empleo.

Luego también puede ocurrir, que tras llevar unos años dedicados en cuerpo y alma a una profesión o sector, nos demos cuenta de repente que eso no es lo que realmente queremos hacer en la vida.

Ante este tipo de situaciones, que no cunda el pánico, es más habitual de lo que nos imaginamos, y sobre todo hay que saber mantener la calma y no dejarse decaer por el pesimismo. Ya que este tipo de actitud no va a mejorar nada, sino todo lo contrario.

Así que ánimo y a coger el toro por los cuernos, es decir, ponernos manos a la obra para conseguir cambiar al sector o profesión deseada realmente, y es posible hacerlo por muy dispares que sean los sectores.

Yo recién finalizados mis estudios, no tenia muy claro hacia donde encaminarme, y de casualidad comencé en el mundo financiero y jamás me había llamado la atención, y poco a poco me abrí un camino y estuve mas de 2 años en una entidad financiera, pero en un momento dado, me di cuenta que lo que realmente me interesaba, era el mundo de los recursos humanos, y decidí apostar al 200% por ese cambio, y a día de hoy a base de esfuerzo y preparación, he conseguido abrirme un hueco en el área de los recursos humanos.

Por lo tanto como reflexión final, lo mas importante, para conseguir nuestras aspiraciones profesionales, es creer que esas metas son alcanzables, y por otro lado, convencernos de que somos capaces de conseguirlo, por que como nos dejemos llevar por la inseguridad del no podemos o no lo conseguiremos, no haremos mas que desesperarnos.

Hay que tener claro, que a la primera es muy difícil conseguirlo, por que de los tropezones en el camino, se aprende a conocer nuestras debilidades o errores, y así no volver a cometerlos y salir reforzado para lograrlo en la próxima oportunidad.