A continuación detallo los distintos ámbitos desde los que se pueden aportar personas a los equipos de trabajo:

1.- Asignación permanente: esto sucede cuando hay un grupo de personas con unos conocimientos que les permiten realizar varios proyectos dentro del mismo tema. Generalmente, esta situación tiene reflejo en la estructura organizativa de la compañía.

2.- Asignación temporal: son personas que se incorporan de la misma unidad organizativa para la ejecución de ese proyecto pero que, al finalizar éste, continúan a disposición del Jefe del departamento o unidad.

3.- Reclutamiento de nuevas personas: esta situación se produce cuando el proyecto requiere más mano de obra de la disponible o con conocimientos no disponibles. Hay que tener en cuenta que, en función de la duración del proyecto, esta situación puede ser inviable, puesto que el tiempo requerido para seleccionar y contratar a una nueva persona puede ser muy alto.

4.- Transferencia de personas de otros departamentos: situación que se produce cuando hay personas “disponibles” en otras unidades de la organización. Estas personas suelen ser las que primero se le ofrecen al Director del Proyecto ante su petición de personal, pero puede constituir una “trampa” al no ser las más adecuadas. Lamentablemente, los responsables de departamento tienden a veces a considerar los empleados que trabajan bajo su mando (y que son recursos de la organización) como “sus” recursos, siendo remisos a desprenderse de determinada gente para aportarlos a un proyecto, cediendo a personal menos cualificado.

5.- Consultores o profesionales: son siempre personas externas a la organización que poseen conocimientos muy específicos de los que no se dispone internamente. En muchos casos, están ligados a las tecnologías que se van a utilizar en el proyecto.

6.- Personal Subcontratado: corresponden a las personas que van a ejecutar una determinada actividad que se externaliza. No las elige el Director del Proyecto ya que pertenecen a la empresa subcontratada. Un caso particular de esta situación es la de emplear “personal ajeno a la empresa” mediante una empresa de trabajo temporal que se asocia (como en el caso de la asignación temporal) al equipo de trabajo, aunque la organización ejecutora del proyecto puede intervenir en el proceso de selección.

En muchas ocasiones la constitución de un equipo de trabajo no se hace para un único proyecto, sino para una “línea de actividad” en la que a lo largo del tiempo se van a desarrollar diversos proyectos de esa unidad o departamento.

Es necesario formar a los componentes del equipo de trabajo en las técnicas necesarias para el proyecto, puesto que aunque la selección del equipo de trabajo intenta obtener personas con los conocimientos necesarios, nunca es posible cumplir totalmente este objetivo, debido a la posible existencia de conocimientos vinculados a los procesos o productos propios.

Es fundamental por lo tanto, tener en cuenta que los conocimientos que posea un equipo de trabajo, deben renovarse continuamente, aunque no sea necesario aplicarlos inmediatamente en el proyecto.