Las reformulaciones: el refuerzo

Durante la entrevista se producen situaciones que hacen peligrar el correcto desarrollo de la misma y que exigen por parte del entrevistador un esfuerzo de reconducción. Esta función se desarrolla a través de las reformulaciones.

La reformulación cumple tres objetivos principales:

– síntesis: permite repasar lo fundamental de la conversación o de una parte de ella, aportando los datos principales y permitiendo la revisión de algún aspecto que sea necesario aclarar o que haya sido incorrectamente percibido

– control: permite mantener la conversación dentro de los límites relativos adecuados, con lo que el entrevistador se asegura la utilización eficaz del tiempo que está dedicando a la entrevista

– estimulación: permite reforzar al entrevistado mostrándole lo que hasta determinado punto ha aportado y, por tanto, le anima a continuar porporcionando información

En cierta medida, la reformulación actúa como espejo que refleja con dirección al emisor los contenidos de la información que ha transmitido. Debe intentar resumir lo principal de lo dicho, sin extenderse en aspectos aleatorios o intrascendentes. Puede comenzar con expresiones como las siguientes:

– “si he comprendido bien lo que usted ha dicho…”

– “entonces lo que ha tratado de decir es…”

– “es decir, si le entiendo bien, lo que ha querido decir es…”, etc.

Se puede hablar de diferentes tipos de reformulaciones:

– reformulación de una intervención larga, con el objeto de remarcar los aspectos principales

– reformulación de un bloque de contenidos, con el objeto de repasar los principales hitos en el bloque considerado

– reformulación aclaratoria, con el objeto de aclarar algún aspecto confuso de la información presentada

Es imprescindible cerciorarse de la fiabilidad de la reformulación. Se debe solicitar el asentimiento formal a la reformulación.