Lógicamente, la persona a la que se está entrevistando espera que se le realicen preguntas como forma de extraer información. Sin embargo hay muchos tipos de preguntas, las cuales causan diferente impresión en el interlocutor. Es importante que la entrevista resulte una conversación y no un interrogatorio. De ahí que mostremos algunos de los tipos de preguntas más útiles que pueden utilizarse.

En principio todas las preguntas se pueden agrupar en torno a dos grandes bloques: preguntas abiertas y preguntas cerradas. Las primeras son las que más especialmente interesa desarrollar en la entrevista ya que requieren una reflexión del candidato y le conducen hacia respuestas descriptivas. De alguna forma, se puede decir que permiten la expresión en función de las características personales. Por contra, las preguntas cerradas son aquellas que se contestan con un “sí” o con un “no”.

Preguntas comparativas o de contraste

Son preguntas que indagan en los elementos de confrontación o parecido entre dos realidades interesantes por lo que a información útil se pueda extraer. Se emplean, por tanto, para que el entrevistado establezca comparaciones específicas entre dos situaciones. Es preferible que se comparen diferencias que similitudes, ya que las primeras proporcionan mucha más información.Ejemplo:

¿Qué diferencias encontró usted entre su vida como estudiante en el Instituto y luego en la Universidad?

Preguntas eco

Se trata de preguntas que consisten tan sólo en repetir -como el eco- una palabra, un fragmento de una frase o una frase completa del entrevistado. Se suele acompañar de una entonación interrogante al final y de un pequeño silencio al tiempo que se mira directamente a la persona.Ejemplo:

Entrevistado: Me gustó aquel puesto por la responsabilidad que tenía

Entrevistador: ¿Por la responsabilidad que tenía…?

Preguntas de menú

Son preguntas en las que se muestra al entrevistado la posibilidad de elegir entre una serie de alternativas. Se pretende que continúe hablando acerca de algún tema y se observa cierto bloqueo para continuar. Ejemplo:

Si se está preguntando acerca del interés que un puesto de trabajo concreto tiene para el entrevistado y éste no consigue centrar claramente el interés en algún aspecto concreto, el entrevistador puede recurrir a un tipo de pregunta como la siguiente:

– Existen probablemente muchos motivos por los que a una persona puede interesarle un puesto de trabajo concreto: como medio de ingresos económicos, por prestigio, por que encaja a la perfección con la experiencia aportada, por la seguridad que ofrece, por simple promoción… ¿Cuál de estas razones es la que mejor encajaría en su caso?

Pregunta directa recordatoria

Es relativamente habitual que el entrevistado olvide responder a alguno de loas aspectos que se incluían en la pregunta. Por tanto, el entrevistador debe recordarle de manera simple y directa la cuestión olvidada. Es importante que siempre se plantee como pregunta abierta, que invite a una descripción de la situación.

Pregunta en dos etapas

En ocasiones se puede necesitar más de una pregunta para extraer la información necesaria relativa a algún hito importante en la vida de una persona. Si se plantea el proceso a través de dos preguntas, éstas deberían realizarse de la siguiente manera:

– la primera debe ser de naturaleza más general y pretende identificar un interés específico por alguna cuestión, y

– la segunda debe resultar mucho más específica e intentar alcanzar un mayor nivel de profundidad, con el que se pretende explorar la base del interés mostrado.

Esta técnica se debe emplear con cautela y sin abusar de ella. No s puede acceder al conocimiento de todos los porqués que están detrás de las elecciones del entrevistado. Lo importante es ahondar en aquellos hitos relevantes de la experiencia del entrevistado.

Pregunta de doble filo

Este tipo de pregunta pretende llevar al entrevistado a una situación en la que le resulte fácil admitir sus carencias y se le pueda ayudar a conseguir una mejor visión de sí mismo. Se dice que las preguntas tienen doble filo en la medida en que permiten al entrevistado elegir entre dos posibles respuestas. Normalmente la primera alternativa tiene una forma que la hace de difícil aceptación a no ser que el entrevistado posea esa característica de forma inequívoca. Mientras, la segunda alternativa plantea una fórmula que facilita su aceptación. Ejemplo:

Supongamos que el entrevistador posee ciertos indicios de que su interlocutor es una persona de carácter blando y poco agresivo. Para obtener la información definitiva podría utilizar una pregunta de este tipo:

– ¿Considera usted, entonces, que era todo lo firme que desearía con sus subordinados o era éste un aspecto en el cual podría haber mejorado algo?

Carácter conciliador de las preguntas

Las frases introductorias bien formuladas ayudan a eliminar el aspecto amenazante que pudieran tener las preguntas directas. Estas frases consiguen que el entrevistado perciba la pregunta de manera menos investigadora y, por tanto, más digerible. Ejemplos de este tipo de frases:

– es posible que…

– diría usted que…

– qué impulsó su decisión de…

– cómo fue que…

– a qué atribuye el que…

Otro recurso para eliminar aspereza en las preguntas es introducir el concepto de grado. Es decir, se trata de dar a entender que cierta situación que se ha considerado como desfavorable sólo lo ha sido en cierto grado (y no absolutamente negativa). Ejemplos son: podría, quizá, tal vez, en cierto grado, casi, algún tanto, bastante, un poco, no tanto.

Ejemplos de suavización de preguntas:

Preguntas demasiado directas Preguntas más apropiadas

¿Por qué tuvo problemas con su jefe? ¿A qué atribuye las pequeñas dificultades que experimentó con su supervisor?

¿Cuánto dinero tiene? ¿Ha tenido oportunidad de ir consolidando su situación financiera?

¿Por qué dejo ese empleo? ¿Cómo fue que llegó a dejar el empleo?

¿Su padre era poco tolerante? ¿Es posible que su padre hay sido un poco obstinado en su modo de ser?

¿Le falta confianza en sí mismo? ¿Diría usted que podría adquirir un poco más de confianza en sí mismo?

¿Fue un niño malcriado? ¿Diría usted que lo criaron bastante estrictamente o no tanto?

¿Por qué cambió su trabajo en la empresa ¿Qué impulsó su decisión de cambiar la ingeniería por la actividad docente?

Lo mas recomendable es usar una mezcla de todas en función del puesto de trabajo para el que estemos seleccionando y también en función de como vaya evolucionando la entrevista.